La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó este 22 de septiembre sus primeros perfiles de producto para nuevos anticonceptivos masculinos, noticia que toca una fibra histórica, porque durante siglos se le impuso a la mujer la responsabilidad de la anticoncepción.
Basta mirar el botiquín de muchas casas para ver pastillas, parches, inyecciones, implantes y dispositivos que ellas han debido tolerar con efectos hormonales, emocionales, físicos y mentales, a veces con secuelas profundas y hasta con miedo a la infertilidad, mientras las opciones masculinas se reducían al preservativo y la vasectomía.
La OMS ahora propone criterios para métodos que supriman la producción de espermatozoides, inhiban su función o bloqueen su transporte. Pide que cumplan parámetros de eficacia, seguridad, reversibilidad y aceptación, con píldoras, inyecciones y geles en investigación que todavía no llegan al mercado, pero que están en análisis clínico para promulgarse pronto. La iniciativa también busca repartir mejor la responsabilidad anticonceptiva, porque ampliar las opciones para los hombres puede fortalecer la libertad de las parejas para elegir el método que mejor les convenga según sus necesidades y circunstancias.
Duele reconocerlo, pero que el hombre asuma su parte en este asunto era una tarea que ya sobrevenía tarde, y no solo por justicia, también por salud. El peso de la anticoncepción ha recaído casi siempre sobre el cuerpo femenino con desigualdades que se acumulan y con una carga silenciosa que muchas mujeres han llevado por siglos.
La noticia es un paso necesario, pero no basta con celebrar perfiles y criterios si luego no hay financiamiento, ensayos clínicos, regulación y acceso real. Tampoco basta con trasladar a los hombres la misma carga hormonal que se impuso a las mujeres. La meta es la corresponsabilidad, no la venganza.
El verdadero cambio llegará cuando deje de sorprendernos que los hombres también puedan ocuparse de evitar un embarazo y cuando la anticoncepción deje de ser una tarea femenina por defecto. (Chelsea Martínez Riera/Radio Cadena Agramonte)(Foto: Tomada de Internet)
