Vigencia del pensamiento científico de Finlay

Vigencia del pensamiento científico de Finlay

El 20  de agosto de 1915 fallece en la capital cubana, Carlos J. Finlay, aunque hay otras fuentes que señalan el 19, quien para orgullo nació en Camagüey, y obtuvo el aval reconocido internacionalmente de ser el descubridor  del agente transmisor de la fiebre amarilla: el mosquito Aedes aegypti.

La vigencia de su pensamiento científico mantiene extraordinaria vigencia en tiempo en que en el país hay enfermedades como dengue y es posible de adquirir chikungunya y zika a causa de la picadura de ese insecto.

Más actual se ha sumado el Oropuche, que se contrae también asociada al mosquito.  Descuidos en identificar las sintomatologías y no acudir a los facultativos de la medicina pueden conducir a trastornos serios en la evolución del paciente.

El dengue (fiebre quebrantahuesos) es una infección vírica que se transmite de los mosquitos a las personas. Es más frecuente en las regiones de climas tropicales y subtropicales.

Fuentes consultadas indican que en la región de las Américas, la OMS notificó en el 2023 la cifra de 4,5 millones de casos, 2300 de ellos mortales

La mayoría de las personas que contraen dengue no tienen síntomas. Cuando estos aparecen, sin embargo, suelen ser fiebre alta, dolor de cabeza y en otras partes del cuerpo, náuseas y erupciones en la piel, mientras la evolución hacia la mejoría en un término de dos semanas.

El riesgo de contraer dengue se puede reducir protegiéndose de las picaduras de los mosquitos, sobre todo durante el día, lleva como medicamento productos para aliviar el dolor.

Hay manera de evitar la proliferación de los mosquitos de tapar los recipientes con agua,  si se elimina la basura acumulada en patios y áreas al aire libre, llantas o almacenamiento de sitios cerrados. Además, cambiar frecuentemente el agua de los bebederos de animales y de los floreros son otras de las recomendaciones.

La teoría de Finlay fue comprobada oficialmente en 1900 por experimentos preliminares realizados por Jesse Lazear (con mosquitos adultos, procedentes de los huevos suministrados por el propio Finlay).

Como reseña su biógrafo, el desaparecido doctor José López Sánchez, tan significativos aportes se inscriben entre las grandes conquistas científicas de todos los tiempos, pues en ningún caso anterior a Finlay la historia de la Medicina registra el hecho de un investigador que formulara una concepción teórico-práctica, cuya aplicación ofrecería resultados sumamente exitosos.

No menos notable fue que logró producir formas atenuadas de la fiebre amarilla en las personas, algo que le posibilitó estudiar en mejores condiciones y comprobar la veracidad de sus ideas, abriendo el camino de la medicina preventiva.

Igualmente tuvo la genialidad de diseñar y proponer las recomendaciones higiénicas destinadas a la eliminación del mosquito en los propios criaderos, deviniendo en precursor de la lucha antivectorial. (Texto y foto: Enrique Atiénzar Rivero, colaborador de Radio Cadena Agramonte).

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