Tercera edad: sello de frescura y espiritualidad

Cada mujer tiene su sello, cada una cuenta su historia, ayer me acordé de la vez que Librada, una señora con más fuerza física y espiritual que el mismísimo hijo de Zeus, me contó la suya. Un rostro siempre sonriente, sus ojos transmitían la belleza pacífica de una laguna desbordada de flores de loto, cual hermosa alma de primavera que cosecha amor y ternura.

Para ella, cada amanecer era un desafío vital. Apenas emergía el sol, ya había concluido las tareas domésticas. Se despojaba de los rolos en su cabello, se vestía con una camisa clara y pantalones oscuros, y para las 7:30 a.m., estaba lista para dirigirse al círculo de abuelos. Allí, se reencontraba con la niña noble y vivaz que una vez fue, galopando y jugando en los alrededores de su hogar natal.

Librada disfrutó de una educación excepcional, de esas que hoy parecen escasear. Incluso en una sociedad marcada por el machismo, ella siempre defendió a las mujeres, mostrando con su trato hacia hijas, hermanas y amigas, la más sincera expresión de sororidad.

Cada visita suya era un regalo de nuevas historias. Mi preferida era la del viaje a Birán con sus compañeros del círculo de abuelos. Nunca la vi tan feliz como cuando rememoraba aquellos momentos a través de fotografías, reviviendo las aventuras de ese grupo de longevos que recorrieron Cuba, decididos a vivir con intensidad su juventud acumulada. Librada siempre destacó por su actividad; su fortaleza residía tanto en su mente como en su cuerpo, y mantenía una fe inquebrantable en encontrar el lado positivo de cada situación.

En Cuba, se ha registrado un incremento en la esperanza de vida, lo que ha llevado a un aumento de la población de adultos mayores, situando al país entre las naciones de América Latina con mayor índice de envejecimiento. Ante esta realidad, el gobierno ha intensificado sus políticas de atención y cuidado para este segmento, asegurando su dignidad y respeto en todas las fases de su existencia.

La Ley No. 156, conocida como Código de las familias, promulgada en 2022, establece en su Título IX, Capítulo I, Artículo 421, que ese grupo etario tienen derecho a una vida familiar digna. La familia es la principal encargada de atender sus necesidades afectivas y patrimoniales, y se debe salvaguardar su intimidad, comunicación y lazos con los demás miembros familiares.

Este marco legal dedica trece artículos al reconocimiento y protección de los derechos de los ancianos, en respuesta a una sociedad que se renueva constantemente. La falta de conocimiento sobre estas leyes generó descontento entre los cubanos, pero con su aprobación, la tercera edad en Cuba se encuentra protegida frente a las adversidades sociales que afectan a nivel mundial.

Guardo un recuerdo diario y lleno de cariño hacia Librada, quien falleció de cáncer a los 70 años. Me consuela saber que disfrutó plenamente su vida hasta el final, siempre exudando la valentía de su espíritu femenino con la misma pureza y frescura con la que vivía cada día. (Alexis Peña Hernández/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomada de Internet)

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