Por Jorge Enrique Fuentes Ruiz/ Radio Cadena Agramonte.
Desde que el nuevo Código de las Familias circula entre nosotros para su consulta popular, en todas las modalidades, se ha generado todo un debate, y en esa pluralidad de voces, tristemente no faltan quienes con su intención malsana pretenden confundir a las masas sobre la naturaleza del referido cuerpo jurídico.
El propósito de estas minorías apátridas es bien clara: deslegitimar la voluntad del Gobierno cubano en torno a su empeño de hacer de esta Isla un país más justo y con plenas garantías legales. Que les resta autoridad a los padres sobre sus hijos y que fracciona la célula fundamental de la sociedad son algunas de las burdas ideas que pululan en el complejo entramado mediático contra la Mayor de Las Antillas.
Toda esta vorágine de manipulación, mentiras y descréditos encaja perfectamente con la sucia maquinaria política de los laboratorios de comunicación anticubana, los que, en su fin esencial, persiguen el objetivo de destruir mediáticamente los programas sociales de la Revolución, a mi juicio, los más humanistas del mundo.
El nuevo Código de las Familias es una muestra irrefutable de que Cuba es un paradigma de la justicia social y del respeto a los Derechos Humanos; por ende, contra el mencionado cuerpo legal en estos días se desata todo un enjambre de persecución hipermedial, insidioso en toda su dimensión.
El medio cablegráfico Prensa Latina, el 31 de enero del presente calendario publicó que “El diario estadounidense de izquierda People´s World denunció que la Casa Blanca destina millones de dólares a la recopilación de malas noticias sobre Cuba y su difusión dentro de la Isla”.
Y agrega que “de acuerdo con la publicación, Washington entrega dinero a un grupo de instituciones para que estas se las transfieran a la contrarrevolución cubana, real o imaginaria, tanto en la Isla como en otros países”.
En ese mercenario rol, a decir de analistas internacionales, se emplearon por ejemplo en el 2020 para ese fin, sumas que oscilan entre 20 mil y 650 mil dólares, por parte de la Fundación Nacional para la Democracia, organización subversiva financiada exclusivamente por el Congreso de los Estados Unidos de América, para costear tales acciones desestabilizadoras.
De acuerdo con lo expresado anteriormente, es evidente que el controversial vecino del Norte articula constantemente estratagemas comunicacionales, las que intentan desvirtuar al pueblo de la Isla, una nación curada de espanto como se dice vulgarmente, y que gracias a la visión estratégica de Fidel y Raúl, y bajo la certera guía del Partido Comunista de Cuba con Díaz-Canel al frente, sabrá enfrentar todas esas modalidades de guerra no convencional. (Foto: Internet)
