Cuba: país patrocinador de la solidaridad

Por Jorge Enrique Fuentes Ruiz/Radio Cadena Agramonte
A todo cubano que lleve la patria en el corazón le indigna la inclusión de Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo. 

Y me pregunto ¿responde esta “clasificación” a una compartida voluntad internacional, al afán desinteresado de combatir con fiereza el terrible flagelo?          

Con total probidad asevero que la respuesta es más compleja de lo que se pueda pensar, y su esencia la encontramos en quien promulga esa vil acusación.

En el artículo Con un golpe de pluma Pompeo designa a Cuba como un Estado Patrocinador del Terrorismo. ¿Y Biden?, del prestigioso periodista y conferencista canadiense, Arnold August, hallamos la explicación convincente a la necesaria interrogante planteada en este comentario. 

En el referido artículo se dice que esa denominación fue creada en 1979 como parte de la Ley de Administración de Exportaciones, y que según el Washington Post se trataba una cláusula jurídica destinada a darle al Poder Ejecutivo la capacidad de restringir las exportaciones, la transferencia de armas y otras transacciones comerciales”. 

Y agrega que “el 1 de marzo de 1982, el gobierno de Reagan agregó formalmente a Cuba a esta lista, y que no es clara la justificación expresada en aquel momento”.  

Tuvieron que pasar muchos años, hasta que en mayo de 2015, la Administración Obama, en el contexto de la normalización de las relaciones entre ambas naciones, decidió sacar a la Mayor de las Antillas de tan infame lista.

En lo adelante, todo no sería tan fácil, pues el sucesor inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, fracturó el hilo que conducía la fecunda normalización entre ambos estados y para, “como se dice al buen cubano”, ponerle la tapa al pomo, incluyó de nuevo a la isla en tan bochornoso listado.

El que tenga al menos dos dedos de frente, tiene que reconocer que el actuar geopolítico del vecino del norte constantemente honra a la referida  práctica deshumanizante, que se concreta en su liderazgo en torno a las guerras internacionales, los golpes de Estado, así como en el criminal bloqueo imperialista que por más de seis décadas a impuesto a nuestro archipiélago, catalogado por todos como el genocidio más largo de la historia.

La Administración Biden hasta el momento no ha variado en lo absoluto la política hostil yanqui contra el pueblo, por ende, se hace cómplice también de esta vejación, y todo este show ratifica como dijera Ernesto Che Guevara de la Serna, que “en el imperialismo no se puede confiar ni un tantico así”.

A Cuba, y no lo digo yo solamente, sino los miles de millones de habitantes con sentido común en el mundo, sí se le debería incluir en un listado que la reconociera como país patrocinador de la solidaridad internacional. 

Y lo anteriormente expresado se justifica a partir de los miles y miles de galenos, que mediante el Contingente Henry Reeve salvan a diario millones de vidas en el globo terráqueo, así como en todas las misiones y colaboraciones internacionales que lidera Cuba, en materia de educación, deporte y ciencia, y una prueba reciente lo es el hecho de que compartamos con las naciones hermanas los eficaces inmunógenos para combatir la COVID-19 en el mundo.   

La Mayor de las Antillas inspirada en Fidel y Raúl, y bajo la guía del Partido Comunista de Cuba cada día confirmará con su ejemplo de nación progresista, su condición inquebrantable de país altruista.  (Foto: Archivo)
                
                
     

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