Por Edel Blanco Duarte/Radio Cadena Agramonte.
En este instante pueden encontrarse en cualquier lugar: como vigilantes de carreteras o guardabosques, bomberos o cuidando las fronteras cubanas, siempre con la misión de velar por el orden público en poblados y ciudades.
Algunos deben cambiar su identidad, abandonar por mucho tiempo a sus seres más queridos y afrontar grandes retos; sin embargo, esto es poco cuando lo que realmente interesa es defender a todo el pueblo ante la más mínima amenaza.
La fundación “oficial” del Ministerio de Interior (MININT) se postergó por más de dos años luego del triunfo de enero de 1959, pero poco importó la espera, si se trataba de cumplir con el deber de salvaguardar la Patria.
En el pasado, los desafíos librados por la Revolución cubana en sus primeros años constituyeron una auténtica fragua para este órgano de seguridad que inmovilizó a más de un movimiento conspirativo interno y puso en ridículo a los servicios estadounidenses de Inteligencia.
Hoy los retos no terminan para los hombres y mujeres del MININT, héroes anónimos, guardianes de cada día, cuyo objetivo es contribuir a una vida mejor para los cubanos, desde la defensa de la obra revolucionaria y de la nación. (Fotos: Archivo) (Collage: Redacción Digital RCA)
