Por Edel Blanco Duarte/ Radio Cadena Agramonte.
El mundo está en peligro de desaparecer. Los estragos causados por el cambio climático en la actualidad se hacen notar más que nunca. La pregunta en este punto no sería ¿cuánto podrá soportar el planeta?, sino ¿cómo revertiremos esta situación?
Ha llegado la hora de tomar conciencia e impedir la desaparición de selvas y bosques, el envenenamiento de la tierra, el peligro de extinción de numerosas especies, la contaminación de mares, ríos y la producción gases de efecto invernadero que laceran la capa de ozono y producen otras alteraciones climáticas que debilitan la atmósfera.
No se trata de frenar el progreso, sólo de buscar alternativas de desarrollo sostenido sin dañar el medio ambiente. Debemos medir las consecuencias de nuestros actos, pues mañana podría ser muy tarde para todos y de nada serviría la riqueza material que ostentamos hoy.
La lucha por salvar nuestro planeta tiene que ser motivo de unión. El deshielo de los casquetes polares, las constantes inundaciones, el aumento de los incendios y terremotos incide en todas partes.
Por desgracia, vivimos los efectos causados por las revoluciones industriales, el desarrollo del capitalismo y el estilo consumista de ese sistema, el cual intenta expandir por todo el mundo.
La amplia variedad de seres vivos que habitan la Tierra y los patrones naturales que la conforman es resultado de miles de millones de años de evolución; la especie humana no tiene ningún derecho de aniquilar lo que tanto tiempo le llevó a la naturaleza crear.
Lo más importante hoy es preservar la vida y no la producción de bienes, la creación de tratados que comprometan a los países industrializados a detener la depredación suicida del planeta. Salvaguardar lo que se ha construido a favor del porvenir de nuestros descendientes resulta inaplazable. (Imagen: Archivo)
