Lázaro Peña, paradigma del líder sindical

Por Eric Pacheco Fandiño/ Radio Cadena Agramonte.

El aniversario 117 del natalicio de Lázaro Peña González, este 29 de mayo, constituye un momento oportuno para rendir homenaje al líder indiscutible de la clase obrera cubana, como parte del proceso que se acomete previo al XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

Y es que, en medio de ese programa de la organización obrera, en el cual deben estar involucrados todos los trabajadores, tanto estatales como no estatales, la impronta de Lázaro en la conducción del movimiento obrero es factor determinante para avanzar.

Es admirable que a pesar de nacer en un barrio extremadamente pobre de la capital y abandonar la escuela y la infancia para incorporarse al trabajo en una tabaquería, Lázaro Peña alcanzó un amplio perfil cultural de forma autodidacta.

Cuánto de empeño hay en este cubano que de niño quiso ser violinista y la vida lo condujo a liderar el movimiento sindical del país, en medio de condiciones de lucha contra dictaduras entreguistas a la política del Imperio yanqui, que pretendía apropiarse de la Isla como previó José Martí.

El afán de superación de Lázaro Peña es una lección para estos tiempos, caracterizados por una ofensiva imperial contra los pueblos en América Latina forma parte de la estrategia para hacer regresar al mundo a aquellos años, cuando él fue uno de los fundadores de la Federación Sindical Mundial.

A diferencia de aquellas épicas jornadas, una Revolución que encabeza la clase más revolucionaria y que se empeña en perfeccionarse y cambiar cuanto deba hacerlo, solo es capaz de salir adelante cuando los obreros encabezados por sus líderes afincan rodilla en tierra para cumplir con el deber de producir.

En marcha hacia el XXI Congreso de la CTC, le debemos a Lázaro Peña mayor entrega al trabajo, emplear de manera óptima los recursos, tanto humanos como materiales, para bien de la colectividad, como nos llamó Fidel en su intervención en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba.

El propio Comandante en Jefe, en el sepelio de Lázaro Peña, fallecido el 11 de mayo de 1974, señalaba: “No venimos propiamente a enterrar a un muerto, venimos a depositar una semilla."

Esa simiente germinó y hoy acompaña al lema que nos conduce al Congreso obrero: “Unidad, compromiso y victoria”. Es el mejor homenaje a Lázaro Peña González, fundador de la Central de Trabajadores de Cuba y líder de la clase obrera cubana. (Froto: Archivo)

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