Desde las páginas del periódico Patria, José Martí saluda la llegada a Nueva York, procedente de Caracas, de Fermín Valdés Domínguez, quien no fue sólo el vindicador del bestial crimen del 27 de noviembre de 1871, sino el médico de los desamparados y los niños en Baracoa. Martí destaca cómo en esa jurisdicción del bravío Oriente, Valdés Domínguez es muy estimado por sus humanitarios servicios.
