El teatro Villanueva fue construido en La Habana 1846. El recinto fue armado con tablas porque las autoridades militares de la colonia no consintieron que se levantara ningún edificio sólido y permanente, precisamente en el lugar situado junto a las Murallas que se suponía debían defender la villa de cualquier ataque enemigo. A pesar de esta limitante arquitectónica, era un teatro amplio, pero sencillo, con una sala interior distribuida en dos órdenes de palcos abalconados, anfiteatro y filas de lunetas que daban cabida a cuatro mil 300 personas. Fue inaugurado el 12 de febrero de 1847, con el nombre de Circo Habanero y en él se albergaron lo mismo los bufos cubanos, que grandes compañías de óperas, prestidigitadores y acróbatas. Ya en 1853, el Circo Habanero fue objeto de una gran renovación, y se le rebautizó con el nombre de Teatro de Villanueva, en homenaje al Intendente de Hacienda, Claudio Martínez de Pinillos, Conde de Villanueva, fallecido por aquel entonces. En su escena primó un tipo de teatro nacional que se propuso diferenciarse de lo español y, por ese camino, llegó al enfrentamiento con el poder colonial, siendo lugar de reunión de patriotas cubanos.
