El 24 de febrero de 1970 la medicina cubana realizó de forma exitosa su primer trasplante renal. Los protagonistas del referido acontecimiento fueron los doctores Oscar Suárez, cirujano, Alfredo Gómez, urólogo, y el grupo básico del Instituto de Nefrología, dirigido por el profesor Abelardo Buch. Ellos realizaron, de manera gratuita y durante varias horas, el injerto en un joven de 22 años de edad con una insuficiencia renal crónica terminal.
