Este día concluye en Washington la Conferencia Monetaria Internacional Americana, en la cual José Martí frustra la prepotencia yanqui, expresada a través del secretario de Estado, James G. Blaine. Como delegado de Uruguay -país del que era cónsul general en Nueva York-, Martí derrota, con sagacidad y dominio de los asuntos monetarios, las pretensiones del gobierno estadounidense de establecer patrones que iban en detrimento de Latinoamérica.
