1982 – Casa de Abel Santamaría, Monumento Nacional

En el juicio por el asalto al Cuartel Moncada Fidel, justamente indignado, ripostó a una alusión calumniosa del fiscal: «… la memoria de Abel Santamaría no la pueden manchar; había que conocerlo, Abel era el más valiente, el más recto…». A varios lustros de la desaparición física del segundo jefe del Movimiento de la Generación del Centenario, su memoria se agiganta y para tenerlo vivo, combativo y combatiente, para que las generaciones presentes y las del porvenir se acerquen cada día más a su ejemplo, su casa natal en Encrucijada, Villa Clara, fue proclamada en esta fecha Monumento Nacional.

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