El 22 de junio del 2004 la Universidad Nacional de Trujillo empezó una de las crisis más grandes de su historia. Los alumnos tomaron la universidad frente a los actos de corrupción del entonces rector Huber Ezequiel Rodríguez Nomura, estos exigían la renuncia del rector y vicerrectores. La Toma duró 103 días, dentro de los cuales el rector recesó la Universidad, pero al poco tiempo fue levantado por el consejo universitario que el presidía. Las marchas y protestas estudiantiles eran constantes y no fue hasta el 15 de agosto del año 2004 cuando se registró una brutal represión contra los estudiantes, ya que la administración rectoral contrató delincuentes para desalojar a los estudiantes amotinados dentro del campus, teniendo como resultado varios estudiantes heridos. Esta actitud generó indignación en la comunidad universitaria llegando a realizarse distintas movilizaciones estudiantiles multitudinarias nunca antes vistas en Trujillo.
