En esta fecha la cultura nacional tuvo una baja sensible: Paulina Alvarez, “la emperatriz del danzonete”, título honorífico alcanzado desde que se convierte en la primera mujer que interpreta vocalmente la creación de Aniceto Díaz. Fue una de las voces más populares y buscadas desde el inicio de la radiodifusión en Cuba en los años 30. Paulina Alvarez, al frente de su propia orquesta, fue la primera en ofrecer un concierto de música típica en el Teatro Auditorium.
