Esta fue la primera expedición grande que llegó a Cuba al comenzar la guerra del 95 y la conducía el general Carlos Roloff a bordo del vapor James Woodal. La integraban 131 expedicionarios. El alijo estaba constituido por 300 rifles, 300 machetes, 300 000 tiros, dinamita, medicamentos y otros efectos secundarios. Junto a Roloff también venían el general Serafín Sánchez, los coroneles José Rogelio Castillo y Rosendo García, Fermín Valdés Domínguez y Enrique Loynaz del Castillo.
