El huracán Katrina fue uno de los ciclones tropicales más mortíferos, destructivos y costosos que haya impactado a Estados Unidos en décadas. Katrina formó parte de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2005. Fue la tercera tormenta más poderosa de la temporada. El 29 de agosto de 2005 el Huracán Katrina arrasó las costas de Luisiana, Misisipi y Alabama con vientos de más de 240 kilómetros sumergiendo bajo las aguas del lago Portchtrain a la ciudad de Nueva Orleans por la ruptura de varios diques que provocó la inundación del 80 por ciento de la ciudad. Se estima que el Katrina causó daños materiales por 81 mil millones de dólares estadounidenses, convirtiéndose en el huracán más costoso en la historia de los Estados Unidos; la tormenta causó la muerte a mil 836 personas, convirtiéndose en el fenómeno más mortífero de Estados Unidos desde el Huracán Okeechobee de 1928. Casi medio millón de habitantes resultaron afectados por este huracán.
