Los restos del trasatlántico inglés Titanic fueron hallados el primero de septiembre de 1985, a 900 kilómetros de Canadá. El arqueólogo marino y oceanógrafo norteamericano Robert Ballard fue el protagonista de tal acontecimiento y con ello saltó a la fama. Ballard estaba a bordo del barco de investigación francés Le Suroit que estaba usando el nuevo sonar de barrido lateral (implemento electrónico que emplea un elemento sumergido (torpedo) arrastrado por un buque, que envía una señal de sonar hacia el fondo y recibe el eco del mismo, el cual es enviado hacia una computadora que traduce la señal en una imagen digitalizada en la pantalla), para encontrar los restos del Titanic; el equipo hizo un rastreo general del exterior de la nave, y observó su estado, confirmando que el Titanic se había en efecto partido en dos, y que la popa estaba en peores condiciones que el resto del barco. El lujoso crucero se hundió el 14 de abril de 1912 tras chocar con un témpano en su viaje inaugural de Gran Bretaña a Estados Unidos, lo que provocó la muerte de mil 513 personas de las más de dos mil 220 que viajaban a bordo. Constituyó una de las peores catástrofes marítimas de la historia. El «Titanic» de 46 mil toneladas de registro bruto, de la White Star Line, chocó contra un iceberg a 153 kilómetros hacia el sur de los Grand Banks de Terranova (Canadá)
