El médico Gustavo Aldereguía es un ejemplo del quehacer de un profesional dedicado a su labor y a los ideales revolucionarios. Vinculado desde muy joven a la intelectualidad rebelde y progresista nucleada alrededor de Julio A. Mella y Rubén Martínez Villena, Aldereguía se colocó al lado de los humildes y contra la explotación y el imperialismo. Eminente tisiólogo dirigió, una vez derrocada la tiranía de Gerarado Machado el sanatorio «La Esperanza», donde se entregó con entusiasmo y energía creadora a sus pacientes. Al triunfar la Revolución, por su capacidad y conocida militancia política, fue llamado a dirigir la importante campaña de vacunación antituberculosa emprendida por el Gobierno Revolucionario. Nació en Campechuela, Oriente, el 22 de marzo de 1895.
