Este día el bacteriólogo escocés Alexander Fleming hizo un descubrimiento que, sin él saberlo, cambiaría el curso de la historia de la medicina. El descubrimiento de la penicilina, que fue y sigue siendo el logro más importante de la medicina en el siglo XX. La penicilina inició una nueva era en la medicina, la conocida como «era de los antibióticos». Con el descubrimiento de este fármaco culminaron largos años de búsqueda de sustancias con actividad antimicrobiana y elevada tolerancia por el hombre. El proceso del hallazgo de la penicilina comenzó con el encargo que se le hizo al Dr. Fleming de preparar un capítulo acerca de los estafilococos para un tratado de bacteriología. Mientras trabajaba, Alexander Fleming descubrió, de manera casual, que las secreciones del hongo Penicilium notatum destruían las colonias de estafilococos, las bacterias responsables de las infecciones en las heridas. Fleming, sin embargo, no emplearía la palabra penicilina hasta el 7 de marzo de 1929 y el resultado de sus investigaciones no se publicaría hasta el 10 de mayo de ese mismo año. Se trató, pues, de otro gran descubrimiento, que se cruzó en el camino de este científico cuando sus investigaciones se encauzaban por otros derroteros. Alexander Fleming nació el 6 de agosto de 1881 en Lochfield, Gran Bretaña, en el seno de una familia campesina. Su carrera profesional estuvo dedicada a la investigación de las defensas del cuerpo humano contra las infecciones bacterianas. Fue premio Nobel de Medicina en 1945. Falleció en Londres el 11 de marzo de 1955.
