Paradigma de desprendimiento, abnegación, grandeza y espíritu de sacrificio constituyó la carta de despedida leída por el Comandante en Jefe, Fidel Castro, al dar a conocer la creación del Comité Central del PCC y la adopción por nuestro Partido del nombre de Comunista. Y es que el Che poseía todos los méritos y virtudes necesarios para pertenecer a las filas del Partido y del Comité Central, a las que hacía formal renuncia para partir a otras tierras. El Che cayó combatiendo en el corazón de Latinoamérica buscándole nuevos derroteros, dando un ejemplo al mundo de hoy y mucho más al de mañana, de internacionalismo constructivo y desinteresado.
