El terremoto más fuerte que se ha registrado en la región de Asia causó graves daños en Pakistán, el norte de la India y Afganistán la madrugada del sábado 8 de octubre del 2005. El epicentro se situó a 80 km al noreste de Islamabad, Pakistán y tuvo una magnitud de 7,6 grados en la escala de Richter. El movimiento telúrico barrió decenas de pueblos de Cachemira y la vecina provincia de North West Frontier y provocó aludes de tierra que provocaron el cierre de las carreteras al tránsito. Las cifras de los muertos por el desastre, superó los más de 45 mil, mientras que 74 mil personas resultaron heridas y dos y medio millones quedaron sin hogar. Muchos de los fallecidos fueron niños.
