En una acción sin precedentes, un comando guerrillero del M-19 ocupa el 6 de noviembre de 1985 el Palacio de Justicia de Colombia, ubicado en pleno centro de la capital y toma como rehenes a 400 personas. La culminación de la acción fue un asalto frontal entre las tropas combinadas del ejército y la policía con los guerrilleros, lo que motivo la muerte de los 35 guerrilleros que participaron en la acción (entre ellos 8 mujeres), junto a 53 magistrados y civiles, sacrificados deliberadamente por el ejército. La acción dirigida por Andrés Almarales esta relacionada con el desarrollo del proceso de paz que se había iniciado hacia más de un año.
