Uno de los temas claves en el Primer Congreso del Partido fue la institucionalización del país, teniendo como base la Constitución Socialista. Ella resuelve, según Carlos Marx, toda separación en cuanto a esencia y objetivos entre la sociedad y el Estado. Cada uno con sus propios organismos, pero con un mismo contenido socialista. Con la adopción de la Constitución Socialista, de la manera más libre y soberana y por una extraordinaria votación, cercana a la mayoría, culminó la provisionalidad de las estructuras del Nuevo Estado Cubano, y se crearon las condiciones para desarrollar plenamente la legalidad socialista y perfeccionar la democracia de masas. Dentro del proceso de institucionalización del país era necesario implantar una nueva división político administrativa, la cual fue establecida el 7 de noviembre de 1976 y que planteó la estructuración del país en 14 provincias: Pinar del Río, La Habana, Ciudad de La Habana, Matanzas, Villaclara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo; y el municipio especial de Isla de la Juventud.
