Por Raysa Mestril Gutiérrez / Radio Cadena Agramonte
La diversificación de la producción en cada pedacito de tierra cultivable es hoy una necesidad para los agropecuarios camagüeyanos, por lo cual buscar vías y acciones que den esa posibilidad es válido para cualquier colectivo.
Así lo apreciaron los integrantes de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) “Primero de Enero”, en los alrededores de la capital agramontina, quienes sólo dependían de las producciones de mango, cultivo cíclico que les deparaba meses de inactividad, cuando asumieron en sus áreas un Proyecto de Articulación Agroecológica.
Auspiciado por la filial camagüeyana de la Asociación de Técnicos Agrícolas y Forestales y financiado por organizaciones internacionales, el proyecto propicia alternativas sostenibles para la seguridad alimentaria local, a partir de la integración de productores y especialistas en defensa y provecho del suelo, el agua y los recursos.
Recomendaciones y acciones de Sanidad Vegetal, Servicios Veterinarios, Suelos y otras dependencias del sector agropecuario, dotaron a los integrantes de la referida UBPC de herramientas fiables para aprovechar al máximo las tierras, intercalar cultivos, desarrollar cría de animales y viveros en varias de sus fincas, lo que hoy extienden al resto de las áreas.
Los logros son evidentes al visitar esa cooperativa camagüeyana, donde se aprecia incremento productivo y diversificación de la producción, en un lugar dedicado anteriormente solo a cosechar mangos y donde hoy se cultivan hortalizas, piña, guayaba y viandas, con destino al autoabastecimiento.
La integración de especialistas y productores demostró la eficiencia económica derivada del uso de biofertilizantes y bioplaguicidas en el cultivo de pepino; la influencia de las abejas en los resultados productivos del mango, y de las condiciones meteorológicas en las cosechas.
También los integrantes de la “Primero de Enero” constataron cómo repercute la diversificación en la disminución de los gastos en las fincas, pues obtienen más productos, se reduce el consumo energético -mayormente de combustible- y pueden contar en su colectivo con un especialista de Ciencia y Técnica, quien les orienta y capacita constantemente.
En la etapa final del proyecto, en esa UBPC todos se preparan para su sostenibilidad, a partir de lo aprendido, los recursos que les han proporcionado y la voluntad de trabajar por la agricultura que todos necesitamos: productiva, eficiente y constante. (Foto: Archivo)
