Cuando en Camagüey doblaron las campanas

Aniversario 25 de la Operación Tributo

Hace 25 años, un día como hoy, la ciudad de Camagüey -entre ríos e iglesias- marchaba el 7 de diciembre con el redoble de campanas de esos templos, al paso del cortejo fúnebre que en un último recorrido trasladaba a la necrópolis local los restos de los compatriotas caídos en el sagrado cumplimiento del deber internacionalista.

Así sucedía en los 13 municipios agramontinos, y a lo largo y ancho de la geografía cubana.

Aquella histórica procesión patentizaba las palabras del entonces Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Raúl Castro Ruz, de que Cuba no traería de Angola riqueza alguna, si no únicamente la entrañable amistad que nos une a esa nación y los restos mortales de nuestros queridos hermanos caídos en el cumplimiento del deber.

A ellos y a todos los que salieron a las calles a darle el último adiós, los acompañaba la estrella redentora de Martí, Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez, Camilo, Che, paradigmas de valentía, cubanía e internacionalismo.

Ese día el pueblo del Camagüey se comprometió a ser consecuente con el ejemplo de aquellos héroes forjados en el ideal de “¡Patria o Muerte!, ¡Venceremos!” de Fidel, que ha servido de sostén a muchas de victorias políticas y sociales.  

Mucha sangre generosa de buenos cubanos ha costado enraizar eternamente la incuestionable disposición de no transigir en el empeño de una plena y perdurable soberanía.

A ello han contribuido y contribuyen los combatientes cubanos que entregaron sus vidas en el cumplimiento de las misiones internacionalistas, como invaluable contribución para pagar nuestra propia deuda con la Humanidad.

En su ejemplo se han inspirado miles de compatriotas que, ya no con el fusil, pero sí con otros instrumentos redentores, contribuyen en las actuales colaboraciones médicas a hacer más saludables a otros pueblos, a salvar vidas en caso de catástrofes naturales y aún a riesgo de su propia existencia, enfrentar epidemias mortales como la del ébola.

Para los cubanos, el 7 de diciembre marca hitos en la Historia Patria, pues en esa fecha cae en combate el Titán de Bronce; fija, también, el nacimiento de otro grande de nuestra historia, Frank País García, a la vez que marca la senda abierta por sus émulos  para muchos 7 de diciembre de victorias y confianza en el futuro, por quienes siempre doblarán las campanas. (Imagen: Archivo)

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