Camagüey, 1ro may.- Con una plaza convertida en mar de banderas cubanas y rostros decididos, más de 250 mil camagüeyanos protagonizaron este 1ro de Mayo un desfile que trascendió la tradicional celebración internacionalista para convertirse en una vibrante trinchera de lucha política.
Bajo el lema Por Cuba juntos creamos, y con la consigna movilizadora La Patria se defiende, la clase obrera del territorio reiteró su condena al recrudecido bloqueo estadounidense y su inquebrantable voluntad de resistir.

Encabezaron el acto Yudí Rodríguez Hernández, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y jefa del Departamento de Atención a los Servicios; Walter Simón Noris, primer secretario del PCC en Camagüey; Jorge Luis Tapia Fonseca, vice primer ministro; Jorge Enrique Sutil Sarabia, Gobernador de la provincia; y Yakelín Baños Torres, secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores de Industrias, junto a otros dirigentes políticos, sindicales y gubernamentales del territorio.

En el año del centenario del natalicio del líder histórico Fidel Castro el ambiente cargado de patriotismo y fervor revolucionario dejó una certeza: la unidad nacional sigue siendo la herramienta más poderosa para enfrentar cualquier desafío externo.

“Los camagüeyanos respondieron con la vergüenza que les falta a los agresores”, afirmó Rodríguez Hernández. “Cuba es faro para el mundo. Esta marcha es la respuesta al bloqueo y al cerco energético: la dignidad de un pueblo”, agregó, no sin antes agradecer la masiva participación.

“Camagüey sigue siendo un pueblo firme y revolucionario”, afirmó Tapia Fonseca y subrayó que la marcha ratificó la defensa de la Revolución cubana, el legado de Fidel y el respaldo a la máxima dirección del país.
Durante la marcha proletaria en Camagüey los participantes condenaron enérgicamente las crecientes amenazas del Gobierno estadounidense hacia Cuba. Estas agresiones se han intensificado recientemente con la promulgación de una orden ejecutiva, el pasado 29 de enero, que impone un cerco energético adicional al ya asfixiante bloqueo económico, comercial y financiero que afecta al país desde hace más de 65 años.

La jornada, que colmó la Plaza de la Revolución Ignacio Agramonte, evidenció la madurez política de un pueblo que enfrenta las adversidades con creatividad y unidad.
Los trabajadores de sectores clave como la educación, la salud, la construcción y la agricultura desfilaron portando consignas que rechazaban el intento de asfixiar la economía nacional y la vida cotidiana de los ciudadanos.

“Es un intento de doblegarnos por el hambre y la falta de recursos, pero aquí estamos, más unidos que nunca”, expresó Yunelsis Ramírez, una joven maestra presente en la marcha.
La nueva medida coercitiva fue catalogada por los asistentes como un acto de guerra no convencional, destinado a socavar los recursos energéticos y vitales de la isla. Sin embargo, el espíritu combativo mostrado ratificó que ningún cerco, por cruel que sea, podrá quebrantar la determinación del pueblo cubano.

En este contexto, la celebración del Día Internacional de los Trabajadores reafirmó la convicción común de avanzar unidos, impulsando las prioridades definidas por el Partido Comunista de Cuba y preparando a todos para la defensa del proyecto socialista.
El respaldo masivo en la plaza de Camagüey no solo fue una muestra de fuerza gremial, sino también el escenario perfecto para reiterar la voluntad de resistencia y progreso colectivo.

La condena a las acciones del Gobierno estadounidense se entrelazó con el llamado a seguir construyendo una nación justa, libre y soberana.
“Cada paso en esta marcha es un paso contra el bloqueo. No hay nada más importante hoy que trabajar juntos para crecer como país, honrando a los que dieron su vida por la independencia”, afirmó Pedro Luis Rodríguez, veterano trabajador azucarero.

Los más de 250 mil camagüeyanos que desfilaron este 1ro de Mayo demostraron que, frente a las agresiones imperialistas, el pueblo cubano responde con movilización, dignidad y la firmeza de quien sabe que su futuro depende del compromiso y la cohesión de su gente. (Texto y fotos: Maykel Torres La Rosa y Arleén Calvo Lacal/Radio Cadena Agramonte)
