Camagüey, 19 mayo.- Con 42 años de entrega al Programa del Médico y la Enfermera de la Familia la doctora Alina León de la Torre es ejemplo de vocación y constancia. Siendo muy joven dio su disposición de integrarse al proyecto, convirtiéndose en una de sus fundadoras en la provincia.
Llegó a la medicina inspirada en la figura de su padre, cardiólogo, cuya vocación de servicio marcó su camino, desde entonces cada jornada dedicada a la salud comunitaria la recuerda con orgullo y amor como expresión de una entrega que nació en el hogar y se multiplicó en la comunidad.
En su actuar cotidiano el quehacer preventivo en la comunidad es la premisa, gracias a ello se formó como médico integral, convirtiéndose en especialista del grupo básico de salud.
Ocupó cargos de dirección entre los que sobresale el de Jefa de la Sociedad Científica de Medicina Familiar, integró el Grupo Nacional y se consolidó como docente, desempeñándose de profesora auxiliar y consultante.
Además, recibe en el consultorio a estudiantes desde primero hasta sexto año para aportar tanto en la asistencia como en la investigación.
Su compromiso trascendió fronteras: cumplió misión en Honduras en la labor asistencial y responsable de la docencia, y en Venezuela fue responsable del programa de medicina familiar, experiencia que describe de profundamente enriquecedora y que reafirmó el amor por este modelo de atención.
Actualmente trabaja en el consultorio No.11 del Policlínico Ignacio Agramonte, en el reparto Garrido, donde atiende a una población de alrededor de 900 habitantes con prioridades de salud claramente identificadas. Reconoce que el apoyo de la comunidad y de los factores locales es fundamental para el buen desempeño de la labor.
La mayor satisfacción es cumplir con el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, contribuir a que la salud preventiva y educativa sea una realidad cotidiana desde el consultorio.
La trayectoria laboral de la doctora Alina León de la Torre es reflejo de entrega y vocación, en cada consulta o misión cumplida dejó huellas de amor y compromiso con la salud comunitaria.
La medicina familiar no es solo su profesión sino la manera de servir y transformar vidas; su historia es sin dudas la de una vida consagrada al bienestar de la familia y la comunidad. (Texto y fotos: Zenia Donet García/Radio Cadena Agramonte)
