Camagüey, 20 may.- El inicio hoy del Hanami 2026 consolida en Cuba un puente cultural con Japón mediante exposiciones, talleres y actividades comunitarias impulsadas por MangaQba, proyecto que celebra 15 años promoviendo tradiciones niponas, integración juvenil e intercambio artístico en la isla.
La decimocuarta edición del Hanami sesiona hasta el día 24 de en la ciudad de patrimonial y tiene como eje temático los 15 años de fundación del proyecto MangaQba, iniciativa dedicada a divulgar expresiones de la cultura japonesa en el oriente cubano.
El evento abrirá en esta jornada vespertina con una programación concebida en dos grandes momentos: uno centrado en los orígenes del proyecto y otro enfocado en la comunidad construida alrededor de la cultura nipona durante más de una década de trabajo sostenido.
Carlos Olivas Rodríguez, presidente de MangaQba, explicó que el festival pretende reafirmar el papel del proyecto como espacio de integración juvenil, intercambio cultural y promoción de valores asociados a las tradiciones japonesas.
Entre las principales actividades figura una exposición colectiva de los artistas Dianis Milet e Ismael Cabrales Bolaños, vinculados al proyecto desde sus primeras etapas y reconocidos por su trabajo dentro de la ilustración inspirada en el manga japonés.
La programación también incluirá paneles dedicados a reflexionar sobre la presencia e influencia de la cultura japonesa en Camagüey, con la participación de representantes de comunidades culturales y descendientes japoneses residentes en Cuba.
Uno de los momentos más simbólicos será la proyección especial de Samurai Champloo, anime considerado fundacional para MangaQba debido a que marcó las primeras actividades públicas realizadas por el colectivo hace 15 años.
Las jornadas comunitarias previstas para el viernes reunirán talleres de origami, muestras culinarias, exhibiciones de vestimenta tradicional japonesa, artes marciales y espacios de intercambio relacionados con videojuegos y juegos de mesa.
Según los organizadores el Hanami busca trascender el interés por el anime y convertirse en una plataforma de formación cultural y convivencia comunitaria, donde confluyan diferentes generaciones interesadas en Japón y sus tradiciones. (Fuente: Prensa Latina)
