El mundo no está en camino de conseguir erradicar el VIH para 2030, pues además del déficit monetario se suma el retroceso en derechos humanos y la falta de inversión, la priorización de la prevención y los servicios comunitarios.
No cabe duda de que esta es la interrupción más grave en la respuesta al VIH desde que el mundo se unió para combatir esta enfermedad, lamentó Onusida en su comunicado.
La agencia internacional recordó que el VIH causó el pasado año 1,2 millones de nuevos casos en todo el mundo y 570 mil muertes.
Estas cifras suponen un descenso del 43 y el 57 por ciento, respectivamente, en comparación con el año 2010.
“En 2025, un total de 40,9 millones de personas vivían con VIH a nivel mundial, de las que un 88 por ciento conocía su estado serológico. Entre estas, un 89 por ciento estaba en tratamiento y, de ellas, el 95 por ciento tenía supresión viral”, reveló la fuente.
El organismo internacional lamentó que los programas de pruebas de VIH disminuyeron un 22 por ciento en naciones con alta prevalencia, entre 2024 y 2025.
Tal situación implicó un aumento de personas que no pueden acceder al tratamiento y la expansión del virus.
La adopción de la profilaxis preexposición cayó un 38 por ciento en 62 países y, en algunos países, la financiación para programas de condones disminuyó un 93 por ciento.
Aunque 32,1 millones de personas infectadas recibían tratamiento antirretroviral, un 2,7 por ciento más que en 2024, 8,8 millones permanecían sin recibir tratamiento y hasta cinco millones desconocían ser portadoras del virus. (Texto y foto: PL)
