La Habana, 21 oct.- Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, destacó la necesidad de integrar la conservación con el desarrollo económico en Cuba, al exponer en su perfil en Facebook un informe del Centro Nacional de Áreas Protegidas (CNAP) sobre la situación de las áreas marinas protegidas.
El estudio, revelado en el taller Bojeo a Cuba, refiere que el 87% de los arrecifes evaluados está dominado por algas, mientras avanza el blanqueamiento coralino y persiste la pesca ilegal en zonas protegidas.
Raúl A. Rangel Cura, investigador del CNAP, explicó que las transformaciones económicas y sociales previstas en el país inciden directamente en el patrimonio natural, con 31 medidas de impacto sobre la biodiversidad.
El informe subrayó la coincidencia entre áreas marinas protegidas e infraestructura náutica, como marinas y centros de buceo, y advirtió que los ingresos turísticos no siempre se revierten en actividades de conservación.
En cuanto a la pesca, el CNAP señaló que varias especies de valor comercial presentan poblaciones colapsadas y que existe alta incidencia de prácticas ilegales en arrecifes, lo cual afecta la diversidad de la ictiofauna.

El documento recomendó formalizar relaciones económicas mediante planes de negocios en áreas protegidas, amparados en el Decreto Ley 83/24, con el fin de reinvertir ingresos en conservación y garantizar sostenibilidad financiera.
Entre las oportunidades identificadas figuran la creación de un marco legal para la comercialización de bienes y servicios, el registro de marcas con denominación de origen y la incubación de proyectos compatibles con los planes de manejo.
El CNAP insistió en aplicar el principio precautorio en decisiones que puedan afectar irreversiblemente la diversidad biológica y en agilizar normas jurídicas que acompañen las transformaciones económicas.
La propuesta busca convertir a los actores económicos en aliados de la conservación, en un contexto marcado por el cambio climático y la presión sobre los arrecifes coralinos, cuya resiliencia se encuentra al límite. (Fuente: ACN)

