La Habana, 23 oct.- Cuba es una isla impresionante, refugio de corsarios y piratas en sus tiempos de correrías por el Mar Caribe, sitio de historias diversas y paisajes que hoy siguen disponibles para viajeros intrépidos.
Pese a haber perdido sus mas frondosos bosques, aún se conservan ecosistemas en perfecto estado, sobre todo en las regiones más orientales, en el centro del país y el extremo occidental.
Se trata de un archipiélago con 110 mil 922 kilómetros cuadrados, incluidos 746 kilómetros de costas (una longitud general de 1250 kilómetros desde el más occidental Cabo de San Antonio hasta la más oriental Punta de Maisí).
Para completar el panorama de estadísticas geográficas se debe recordar que posee 200 bahías, unos dos mil cayos e islotes y 588 kilómetros de playas clasificados por su importancia para el turismo.
Mucho tiene que aportar la ínsula en materia del verde, con potenciales paseos, excursiones y caminatas inolvidables, pese a los problemas económicos de la actualidad.
Por demás, para lograr protección medioambiental se necesitan propósitos bien engranados capaces de mantener una compleja estructura y un ejército de expertos, que tiene entre sus funciones realizar investigaciones de preservación natural y, a la vez, guiar a los viajeros interesados en ese mundo.
Un matrimonio de observadores de aves, o un grupo de jóvenes estudiantes -por poner estos ejemplos- reciben explicaciones pormenorizadas del ambiente por donde transitan, y si se trata de estudiosos, la información que se les brinda es más especializada, con detalles de los trabajos de protección y de las especies.
Para tales ocasiones, están prácticas ecuestres o conocer los conteos científicos de grullas, de tortugas y cotorras en cualquier región colorida de la isla, o el de los cocodrilos en la desembocadura del oriental Rio Cauto, las ferias agropecuarias y festivales artísticos de montaña.
Y por poner otro significativo ejemplo, aparece el más emblemático sitio de ese paisaje en el Pico Turquino, debido a ser la montaña más alta de Cuba, con 1974 metros.
Ese Parque Nacional -de igual nombre-, abarca 17 mil 450 hectáreas, está repleto de ríos, bosques, cumbres, valles, aves; sin embargo, de este verdor maravilloso hay mucho, y en muchas partes del archipiélago.
Estos son solo algunos ejemplos que ilustran la permanencia de las modalidades de turismo de naturaleza y aventuras en Cuba. (Fuente: Prensa Latina)
