Por Gladys Dailyn Morera Cordero/ Radio Cadena Agramonte.
Las mujeres cada día aportan a la actualización del modelo económico cubano cuando se tensan esfuerzos para que la industria rinda al máximo, y lograr así los encadenamientos productivos y los indicadores de eficiencia.
Con 44 años de labor, Ana Julia Palmer Varela suma dedicación y amor a su paso por la Unidad Empresarial de Base Lácteos La Vaquita, de la ciudad de Camagüey, donde se desempeña como especialista de control en Análisis de los Alimentos.
Ella sonríe y todo se ilumina, aseguran quienes la conocen y saben también de exigencias y buen hacer de quien se inició allí con tan solo 19 años “con una buena base gracias a mis profesores y a mi constancia, y hoy trato de enseñarles todo lo que sé a las nuevas generaciones, y de ellas también aprendo todos los días”.
Bien sabe esta agramontina, merecedora en nueve ocasiones de la condición de Vanguardia Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba, que en cualquier sitio de esta Isla empeñado en producir y crecer están las manos de las féminas como ella, cuyo nombre figura en el Libro de Honor de la Mujer Camagüeyana.
Las responsabilidades en los quehaceres hogareños, unidas a las de la entidad (donde también es dirigente sindical) convierten a Ana Julia en una hormiguita, como la califican sus compañeros, no solo por su tamaño, que alberga un alma enorme, sino por la laboriosidad, atenta en todo momento a la limpieza y la disciplina en todos los procesos.
“Me caracterizo por ser una persona positiva, atenta, con respeto e iniciativas, siempre en la búsqueda de soluciones”, valores que a los 67 años la mantienen activa gracias, además, a las fuerzas que encuentra en su familia.
“Mis hijos, mi nieto y mi esposo, un educador de formación, son mi mayor regalo y sostén, y por ellos logro todo lo que me propongo”.
“Todas aprendemos de Ana Julia”, asegura la Máster en Control de los Procesos Químicos Daily Machado Risco, especialista principal de Calidad e Inocuidad de los Alimentos, al frente de un departamento en la mencionada fábrica en el que las 14 trabajadoras son mujeres.
Y es que en La Vaquita casi el 30 por ciento del colectivo es del sexo femenino, sector que como Palmer Varela con su quehacer, liderazgo y sensibilidad aporta a la economía nacional. (Foto: De la autora)
