Recuperan en Brasil ocho obras robadas de Matisse

Brasilia, 16 ago.- Según las informaciones, las piezas fueron encontradas en un apartamento ubicado en el centro de São Bernardo do Campo, municipio de la región metropolitana de dicho territorio, durante una operación contra un grupo especializado en el robo de obras de arte.

A criterio de las autoridades, los delincuentes actuaron en cuestión de minutos y lograron sustraer, además de las creaciones de Matisse, otras cinco piezas del artista brasileño Candido Portinari, que todavía no han sido localizadas.

La Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo precisó que la organización responsable del robo está siendo desarticulada a partir de una investigación que permitió identificar a varios de sus integrantes.

Dos hombres y una mujer fueron detenidos en diciembre último, después de que los investigadores analizaran imágenes de cámaras de seguridad instaladas en los alrededores de la referida biblioteca.

Posteriormente, en abril de este año, una operación de la Policía Federal en Río de Janeiro condujo a la captura de otros dos miembros del grupo, durante un intento de robo.

Uno de esos detenidos es sospechoso de haber planificado el asalto a la institución paulista, aseguraron las autoridades.

A partir de esa investigación fueron realizadas órdenes de búsqueda y aprehensión en inmuebles vinculados con la organización en las ciudades de São Paulo, São Bernardo do Campo, Diadema y Río de Janeiro.

Tales diligencias permitieron reunir nuevas informaciones que sirvieron de base para la operación desplegada la víspera y que culminó con la recuperación de las ocho obras de Matisse.

El hallazgo representa un avance en las pesquisas sobre el robo, considerado parte de las actividades de un grupo especializado en la sustracción de bienes culturales.

También permite restituir piezas de uno de los principales nombres de la pintura moderna, cuya producción artística ejerció una notable influencia en el desarrollo de las vanguardias del siglo XX.

Henri Matisse (1869-1954) es reconocido por el uso innovador del color, la forma y la composición.

Este caso vuelve a llamar la atención sobre el tráfico y el robo de bienes culturales, un delito que afecta tanto al patrimonio público como a colecciones privadas y espacios dedicados a la preservación y difusión del arte, recalcaron los reportes periodísticos. (Texto y Foto: Cubasí)

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