Por Yusarys Benito Deliano/ Radio Cadena Agramonte.
Viene de la ilusión, de la gente y de los sentimientos verdaderos. Siempre sincero; a veces, cauteloso para no herir. Se sabe noble y roba corazones. Puede sentir e interpretar el mundo más allá de la aparente simplicidad de los acontecimientos.
Suave la mirada, fuerte las convicciones… comienza su andar. En ocasiones detiene su paso y se pierde en los libros. Viaja por entre las palabras que poco a poco hilan una parte de su ser.
Tiene un hogar que exige su atención más de ocho horas y pasa desapercibido ante la sociedad. Espejuelos como lupa, ropa sencilla, zapatos cómodos y adicción al café, caracterizan a este personaje que muchas veces desconoce que en las calles que recorre a diario se habla del excelente trabajo que lleva su firma.
Dedica sus días al magistral oficio de engrandecer cada cosa, lugar y sujeto que encuentra en su recorrido cómplice con el agitado movimiento de la ciudad del que, a veces, escapa para buscar la inspiración en el amanecer, la lluvia o la espontaneidad de un hecho.
Y así, detrás de cada papel en blanco, agotado de ir tras la noticia y con cada uno de sus estereotipos como bandera, se esconde el periodista, esa alma genuina y enamorada de su profesión. (Foto: Archivo 5 de Septiembre)
