La Habana, 31 ago.- Cuba fortalece las capacidades nacionales para la conservación y el aprovechamiento sostenible de los recursos genéticos del maíz, mediante la incorporación de nueva tecnología agrícola, como parte del proyecto COBIMAS.
La iniciativa, implementada por el Ministerio de la Agricultura (MINAG), con el acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), contribuye a la protección de la biodiversidad agrícola y al desarrollo de sistemas productivos más resilientes y sostenibles.
Con el aporte de nuevo equipamiento, se fortalecen los programas de manejo, conservación y utilización de germoplasma de maíz, facilitando la evaluación, multiplicación y aprovechamiento de materiales genéticos de interés para la agricultura cubana.
De acuerdo con especialistas, estas acciones permiten preservar una valiosa diversidad genética acumulada durante décadas de adaptación a diferentes condiciones de suelo y clima, base fundamental para el desarrollo de variedades mejor adaptadas a los desafíos actuales y futuros del sector agropecuario.
Expertos destacan que el maíz cubano posee una riqueza genética única, resultado de siglos de adaptación a diversos suelos y microclimas, lo que lo sitúa entre las cinco fuentes más relevantes a nivel mundial para el mejoramiento del maíz en regiones tropicales.
El nuevo equipamiento beneficiará directamente a la UBPC Emilio Hernández, perteneciente a la Empresa Agrícola de Artemisa, del occidente cubano, donde se desarrollan actividades vinculadas a la conservación, evaluación y multiplicación de materiales genéticos de maíz, en apoyo a los programas nacionales de mejoramiento y producción de semillas.
Según los especialistas, la modernización tecnológica permitirá además elevar la productividad, reducir los costos de producción, mejorar la calidad de los productos y avanzar hacia una agricultura más eficiente y sostenible.
El proyecto COBIMAS impulsa la introducción de nuevos métodos agrícolas para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, incluidos recursos fito y zoogenéticos en paisajes productivos de áreas seleccionadas de Cuba, y contribuye al fortalecimiento de las capacidades nacionales para asegurar el aprovechamiento sostenible de recursos genéticos de importancia agrícola. (Texto: ACN)
