El sistema inmunológico de hombres y mujeres funciona en forma diferente

Reino Unido, 13 may.- El sistema inmunológico funciona de forma diferente en hombres y mujeres: existen más de 1.000 interruptores genéticos que regulan las células inmunológicas masculinas de manera distinta a las femeninas, lo que hace que estas últimas sean más reactivas y tengan mayor probabilidad de iniciar procesos inflamatorios.

Lo indica un estudio publicado en The American Journal of Human Genetics y liderado por el Instituto Garvan de Investigación Médica y la Universidad de Nueva Gales del Sur, ambos en Sídney.

La investigación secuenció el ADN de más de 1,25 millones de células inmunológicas presentes en la sangre de aproximadamente 1000 personas sanas.

El mapa resultante ayuda a explicar por qué las mujeres son mucho más susceptibles a las enfermedades autoinmunes, en las que las defensas inmunológicas del cuerpo atacan al propio organismo.

«Nuestros hallazgos demuestran que el sistema inmunológico debe estudiarse teniendo en cuenta el género», afirma Seyhan Yazar, del Instituto Garvan y primer autor del artículo.

«Aunque sabemos que los sistemas inmunológicos de hombres y mujeres difieren, muchos estudios siguen pasando por alto estas diferencias, lo que puede limitar nuestra comprensión de las enfermedades y, en consecuencia, afectar las opciones de tratamiento», agrega.

De hecho, los datos recopilados muestran diferencias significativas entre ambos sexos.

Los hombres presentan una mayor proporción de monocitos, los glóbulos blancos que forman la primera línea de defensa, y su actividad genética se centra más en el mantenimiento celular básico y la síntesis de nuevas proteínas.

Por otro lado, las mujeres muestran niveles más altos de linfocitos B y T, que proporcionan una protección más eficaz contra patógenos previamente encontrados, y su actividad genética está fuertemente orientada hacia la inflamación.

Esto significa que las mujeres tienen un sistema inmunológico más reactivo, constantemente en estado de alerta: esta característica supone una ventaja a la hora de combatir infecciones virales, pero conlleva una mayor susceptibilidad a las enfermedades autoinmunes. (Texto y Foto: Cubasí)

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