El Real Madrid naufraga en Pamplona y firma su peor actuación a las puertas de la Champions

El Real Madrid naufraga en Pamplona y firma su peor actuación a las puertas de la Champions

España, 22 feb.- El Real Madrid desperdició la oportunidad de afianzarse en el liderato de La Liga tras cader derrotado con total merecimiento en El Sadar ante un Osasuna que le dio un vuelco a la competición.

Un solitario gol de Raúl García en el tiempo de descuento, aprovechando una pérdida grosera de Dani Ceballos, certificó la defunción blanca en un pésimo partido del conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa. La imagen ofrecida por el equipo blanco fue resumida en la figura de Kylian Mbappé, quien se limitó a deambular por el campo, sin ofrecer más que toques insustanciales lejos de la zona de peligro.

El encuentro comenzó con un Real Madrid que arrancó bien, “sólido, sin conceder pero también sin crear”. Sin embargo, pronto el partido adquirió el tono deseado por el técnico local, Lisci.

Antes del cuarto de hora, Ante Budimir avisó con un zurdazo que lamió el palo derecho de Thibaut Courtois. El acoso local continuó con una intervención del guardameta belga ante un autorremate de Carreras y un cabezazo del ariete croata que escupió el palo. El paso al frente de Osasuna generó espacios y un intercambio de golpes que dejó ocasiones para Mbappé y Alaba, bien resueltas por Herrera y Catena.

La jugada clave del primer tiempo llegó cuando un balón largo para Budimir provocó un cortocircuito entre Asencio y Courtois. El central no midió bien y el portero belga pisó al delantero, que cayó en el área. Inicialmente amonestado por simulación, el VAR corrigió la decisión y señaló penalti, que Budimir transformó con frialdad para poner el 1-0.

El gol no alteró el guion. El Madrid, sin la fluidez necesaria y echando de menos a Trent Alexander-Arnold y a Fede Valverde en la creación, se fue al descanso por debajo en el marcador. Tras el receso, Víctor Muñoz enarboló la bandera de Osasuna, desafiando una y otra vez, casi siempre con éxito, a Carvajal, desequilibrando el sistema defensivo blanco.

Los cambios dieron un respiro al Madrid. Con Trent y Brahim en el campo, el equipo encontró una veta por la banda de Vinicius Jr., aunque sin rematador, con “Mbappé siempre fuera de cacho”. Fue el propio brasileño quien marcó el gol del empate “tras una gran percusión por la izquierda de Fede” Sin embargo, incomprensiblemente para el devenir del partido, Arbeloa retiró a Valverde del terreno de juego.

Salió otro delantero, Gonzalo, pero el Madrid se lo tomó con calma, demasiada, una decisión que acabó siendo catastrófica. Osasuna, revitalizado por los cambios, siguió creando peligro, ahora por el costado de Trent.

Cuando el partido agonizaba y el empate parecía definitivo, una pérdida grosera de Ceballos permitió a Raúl García encarar a Asencio. El delantero local mandando a por tabaco a Asencio con un recorte soberbio, definió con maestría para sellar la victoria rojilla. Un gol que premió a un Osasuna superior y castigó a un líder indiscutiblemente decepcionante.

La derrota no solo complica la lucha por el título liguero, que el Madrid puede dejar escapar en una semana, sino que enciende las alarmas en el club de cara a la vuelta de los octavos de final de la Champions League ante el Benfica.

Pese a la ventaja del Madrid, una versión como la de El Sadar puede comprometer seriamente también su futuro europeo, en un partido para el que la pésima imagen ofrecida supone la peor noticia posible. (Texto y Foto: Cubadebate)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *