Igualmente, el encuentro deportivo fue tribuna de condena al genocida bloqueo económico, comercial y financiero, así como el cerco energético de Estados Unidos contra el pueblo cubano.
Además de los miembros de la misión diplomática de la nación caribeña en Moscú encabezada por el embajador, Enrique Orta, estuvieron presentes cubanos residentes en Rusia y amigos de la solidaridad del país eslavo.

Durante todo el partido, tras el Home se colocó junto a la bandera cubana, una imagen de Fidel Castro jugando a la pelota, y un cartel que expresaba “Cuba no es una amenaza, el Bloqueo sí”, como muestra del rotundo rechazo a la política genocida de Estados Unidos.
Al finalizar el partido, el presidente del Club Spartak, Pavel Gladikov, intercambió con los equipos, y les narró sus memorias de cuando visitó Cuba y expresó que llevará a la Isla de la Libetad, (como llaman en Rusia a Cuba) en su corazón por siempre.

Los miembros de la legación oficial cubana agradecieron por la iniciativa y el apoyo del pueblo ruso en tiempos tan complejos y difíciles. (Texto y fotos: PL)
