Washington, 31 oct.- Por trigésimo cuarta ocasión la condena al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba se escuchó alto y claro la Asamblea General de la ONU, esta vez en un escenario de recrudecimiento sin precedentes de ese impuesto cerco unilateral.
Del 24 al 31 de octubre y convocado por la Red Nacional sobre Cuba tuvo lugar la ‘Semana Global de Acción contra el Genocidio estadounidense en Cuba’.
Marchas en la ciudad Nueva York, presentaciones interactivas en la Casa de la Cultura de Chicago (24 de octubre); en la Primera Iglesia Bautista de Jamaica Plain, Massachusetts (26), y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Boston, el 27 de octubre, formaron parte de las acciones a favor de la mayor de las Antillas.
Por su parte, desde Miami, el activista Pete Seidman reportó que medio centenar de personas protestaron contra el bloqueo en el monumento ‘Antorcha de la Amistad’ (Torch of Friendship), en el centro de esa ciudad del sur de Florida.
La manifestación, el propio 28 de octubre, día de la votación en la Asamblea General de la resolución cubana que pide el fin del bloqueo, destacó que muchas personas en Miami están alineadas con la mayoría de la comunidad internacional en el justo reclamo de Cuba.
Construida en 1960, la ‘Antorcha’ pretendía rendir homenaje al papel de Miami como puerta de entrada a Estados Unidos para los inmigrantes, en particular para los cubanos que llegaron tras el triunfo de la Revolución.
Una organización de cubanos de derecha partidaria del bloqueo, amenazó con realizar una contramanifestación en el mismo lugar, comenzando media hora antes.
Sin embargo, la Coalición de Miami para Poner Fin al Bloqueo de Estados Unidos contra Cuba ya contaba con el permiso para ocupar dicho espacio, reseñó Seidman.
También Radio Miami dio cobertura a una manifestación en la Federal Plaza de Chicago para denunciar los intentos del Gobierno de Estados Unidos de asfixiar al pueblo cubano.
“Vivimos un momento crítico en nuestra historia, en el que presenciamos actos de terrorismo e intervencionismo en toda América Latina, que siembran el terror, la guerra, el hambre y el caos en nombre de la democracia”, señaló Byron Sigcho-López, concejal del distrito 25 de Chicago durante su intervención en el acto.
Es aquí donde tenemos la tarea más importante y urgente -dijo-: organizar a nuestras comunidades y decirles a nuestros hermanos y hermanas la verdad sobre el bloqueo.
Sigcho-López fue el principal impulsor de la resolución de Chicago que exige retirar a Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo. El Concejo Municipal de Chicago aprobó esa iniciativa por unanimidad en julio del pasado año.
Por su parte, sindicalistas y activistas políticos del área de Los Ángeles -convocados por Workers United, organización aliada al Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU)- se congregaron para denunciar el cerco unilateral impuesto hace más de seis décadas y media al pueblo cubano.
Desde esa ciudad de California, el activista Mark Friedman, comentó la concurrencia a la reunión.
“Quiero que comprendan algo con absoluta claridad: el bloqueo estadounidense al combustible no es un debate político abstracto”, afirmó Savannah Boyd, en representación de CodePink y All Power Books.
“No se trata de una jugada de ajedrez diplomática. Es un arma dirigida directamente al corazón del pueblo cubano. Este bloqueo violento es el más prolongado y exhaustivo de la historia moderna”, añadió.
Los constantes apagones afectan gravemente a las escuelas, los hospitales y prácticamente a todos los aspectos de la vida cotidiana en esa pequeña pero orgullosa isla, apuntó Boyd, quien advirtió que el bloqueo “no es un ‘daño colateral’; es la imposición deliberada y calculada de sufrimiento a seres humanos”.
El 28 de octubre la Asamblea General de la ONU votó de forma mayoritaria a favor de la resolución cubana que pide el fin del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
Este año esos 130 votos tienen un valor extraordinario pues se lograron en medio de una brutal presión diplomática para intentar acabar con el histórico apoyo a la isla en su justo reclamo. (Fuente: Prensa Latina)
