La Habana, 21 jul.- A 73 años del asalto al cuartel Moncada, Artemisa recuerda el papel decisivo de sus hijos en la epopeya del 26 de Julio de 1953.
Según publica el semanario el Artemiseño, los residentes en esa occidental provincia recuerdan cuando 30 jóvenes partieron hacia Santiago de Cuba para acompañar a Fidel Castro (1926-2016) en la acción que reinició la lucha armada contra la dictadura batistiana.
La llamada Generación del Centenario encontró en Artemisa una cantera de combatientes disciplinados y hábiles en el manejo de las armas, organizados por José (Pepe) Suárez Blanco y vinculados estrechamente a Fidel.
Entre ellos destacaron figuras como Ramiro Valdés, Julio Díaz González y José Ramón Ponce Díaz, quienes participaron en la preparación y ejecución del asalto.
De acuerdo con la fuente, el sacrificio fue alto: 11 artemiseños cayeron en combate o fueron asesinados tras la acción, cuyos restos reposan en el Mausoleo a los Mártires de Artemisa.
Otros sobrevivientes, como Ricardo Máximo Santana Martínez y Severino Rosell González, continuaron la lucha en la Sierra Maestra y en la clandestinidad, reafirmando la lealtad de Artemisa al liderazgo de Fidel.
En total, 42 combatientes de siete municipios de la provincia participaron en los hechos del 26 de Julio, y muchos de ellos entregaron su vida en posteriores hitos de la lucha insurreccional, como el asalto al Palacio Presidencial en 1957 y el alzamiento de Cienfuegos.
La memoria de los artemiseños en el Moncada constituye hoy un símbolo de compromiso revolucionario y de continuidad histórica, que la provincia honra en cada aniversario de la gesta. (Texto y foto: ACN)
