La Habana, 6 nov.- El Gobierno de la República de Belarús entregó al Ministerio de Salud Pública de Cuba una donación integrada por 30 toneladas de leche en polvo y casi cuatro toneladas de medicamentos, destinada a apoyar la atención médica en instituciones hospitalarias, específicamente en el Hospital Pediátrico Universitario y el Cardiocentro Pediátrico William Soler.
La doctora Tania Margarita Cruz Hernández, viceministra primera de Salud Pública, expresó el agradecimiento del Ministerio y del pueblo cubano por este gesto solidario, que representa no solo un importante aporte material, sino también un símbolo de esperanza y humanidad en medio de las difíciles circunstancias que enfrenta el país.
Durante la ceremonia de entrega –a la que también asistió Carlos Luis Jorge Méndez, viceministro primero del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la Isla–, la Viceministra explicó que las restricciones derivadas del bloqueo económico, comercial, financiero y tecnológico de Estados Unidos, agravadas por las medidas de la actual administración norteamericana y el cerco energético, han limitado el acceso a combustibles, tecnologías y recursos indispensables para el funcionamiento de las instituciones hospitalarias.
Estas dificultades afectan la conservación de medicamentos, el empleo de equipos de alta tecnología, la realización de cirugías y la atención en los servicios de emergencia.
En ese contexto, destacó el valor de la donación para mantener la asistencia médica en las instituciones infantiles beneficiadas. Los medicamentos, insumos y alimentos contribuirán al tratamiento de los pacientes y a enfrentar las necesidades de los servicios de salud.
Cruz Hernández recordó que Cuba y Belarús mantienen una larga historia de amistad y excelentes relaciones, con acuerdos de cooperación en el campo sanitario entre instituciones y agencias regulatorias de ambos países.
Por su parte, Vitali Barchuk, embajador de la República de Belarús en Cuba, explicó que, ante la compleja situación que enfrenta la Isla y en cumplimiento de la tradición de ayudar al pueblo cubano, su Gobierno decidió enviar el cargamento humanitario.
El diplomático afirmó que la ayuda contribuirá a mejorar la salud y el bienestar de la población, especialmente de los niños, por ser uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.
Señaló que las entregas realizadas a Cuba durante los últimos años demuestran los fuertes lazos de amistad entre ambos países, establecidos sobre la base del respeto mutuo y el apoyo en plataformas internacionales. «Para Belarús mantenerse al margen ante esta difícil situación no es una opción», expresó.
En ese sentido, doctor Eugenio Selman-Houssein Sosa, director del Cardiocentro Pediátrico William Soler, resaltó el valor material y moral del donativo, especialmente en un momento en que Cuba enfrenta las restricciones del recrudecido cerco económico y energético.
Consideró que este aporte constituye una ayuda considerable para los pacientes y trabajadores de ambas instituciones y fortalece la capacidad del país para continuar enfrentando las dificultades.
La doctora Alena Fontane Valdés, directora del Hospital Pediátrico Universitario William Soler, agradeció la ayuda humanitaria y destacó que beneficiará a numerosos niños, tanto por los medicamentos como por el aporte alimentario.
La donación, afirmó, contribuirá de diferentes maneras al tratamiento de los pacientes y constituye una muestra de la continuidad del intercambio y la cooperación entre ambas naciones. (Texto y foto: Granma Digital)
