La Habana, 2 sep.- El Hospital Pediátrico Universitario Juan Manuel Márquez fue escenario de una emotiva jornada de agradecimiento por la segunda visita de la organización no gubernamental española Open Arms, que, a bordo del velero Astral, entregó un nuevo donativo de insumos médicos, leche y medicamentos, sumándose a la solidaridad de la sociedad civil mexicana.
Araís Consuegra, directora del centro, expresó la profunda gratitud del colectivo médico y subrayó el impacto de la ayuda anterior en momentos críticos para mantener con ventilación a los pacientes que lo requieran.
La donación previa, que incluyó paneles solares, power banks y ecógrafos portátiles, marcó un antes y un después en la institución, pues estos recursos permitieron garantizar la energía eléctrica, mejorar el diagnóstico en las camas de los pacientes más críticos y asegurar la continuidad de los tratamientos.
Los insumos médicos nos permitieron seguir operando con dignidad, destacó la directora.
En esta segunda ocasión, el cargamento de casi siete toneladas, proveniente de la sociedad civil mexicana y gestionado por Open Arms, incluye material médico, leche en polvo, medicamentos y suministros, que también beneficiarán al Instituto de Nefrología Dr. Abelardo Buch López.
Detrás de cada caja hay horas de trabajo, sacrificio y solidaridad de muchos, incluidos los colegas trabajadores de la salud en México, señaló Consuegra.
Por su parte, Alina Arredondo, jefa de Enfermería de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica, ofreció un sentido testimonio desde el frente de batalla diario.
Quienes trabajamos aquí, día y noche, al lado de las camas de los niños más vulnerables, sabemos lo que significa cada recurso que nos llega, expresó, y agradeció especialmente los ultrasonidos portátiles que han salvado vidas.
Extendió además el reconocimiento a los colegas enfermeros de México que, desde su realidad, aportan a esta obra.
Óscar Camps, director de Open Arms, señaló que, tras conocer de cerca las necesidades durante su primera visita en julio, era imposible no regresar: «Cuando sabes exactamente qué necesita alguien y sabes que tienes la posibilidad de ayudar, ya no puedes decir que no lo sabías».
La doctora Consuegra sentenció que Open Arms no solo trae brazos abiertos, trae la certeza de que, unidos, podemos sostener la esperanza y que en el hospital infantil tienen una casa y un equipo médico que nunca olvidará lo que han hecho por la infancia de Cuba. (Texto: ACN)
