Los ingleses crearon el 1 de junio de 1600 la Compañía de las Indias Orientales, germen del imperio colonial de Gran Bretaña, con el propósito de unir y proteger a los comerciantes ingleses que negociaban en el sureste de Asia. Para entonces en la región existía una fuerte competencia entre comerciantes franceses, holandeses e ingleses. Poco antes españoles y portugueses habían rivalizado por el control del mercado de la región oriental del planeta.
