Se comienza a publicar a partir de 1868. Considerado el más reaccionario del pasado siglo. El propietario y director de ese periódico fue Gonzalo de Castañón, un asturiano que había llegado a Cuba dos años antes luego de ejercer el periodismo en Oviedo y Madrid. Este periódico se convirtió en portavoz del cuerpo de voluntarios que llegó a Cuba, los que siguiendo las instrucciones de las editoriales de Castañón, protagonizaron en enero de 1869 las matanzas del teatro de Villanueva y del Café de la Acera del Louvre y también el asalto al Palacio de Aldama.
