El arquitecto español Calixto de Loira y Cardoso diseñó, allá por el 1870, el plano de la Necrópolis Cristóbal Colón, y dotó a los capitalinos de uno de los monumentos más espléndidos de Cuba y el mundo entero. La primera piedra se colocó el 30 de octubre de 1871, comenzando las obras un mes más tarde. Al propio arquitecto constructor cupo la triste suerte de que su cadáver fuese el primero allí enterrado, el 29 de septiembre de 1872.
