Este poema de José Martí que escribiera en México: «Sin amores», aparece dos días después en la Revista Universal, y en él sustenta el sentimiento de que aún se ama luego que se ha apagado el fuego de la vida. El poeta y periodista de 22 años declara en sus versos: “El musgo, la oropéndola, las flores/ que brotan de esta tierra, nunca fría,/ son besos, son suspiros, son amores :/ muertos que están amando todavía”.
