Como emigrado político, con sólo 25 años, se hallaba José Martí en Guatemala en esta fecha. Desde allá, expresaba a Manuel Mercado, su amigo de México: “Con un poco de luz en la frente no se puede vivir donde mandan tiranos”. El revolucionario y el poeta estaban ya presentes en la prosa de nuestro Héroe Nacional. Todo su hacer futuro se encargó de confirmar estas palabras.
