Ante la insistencia de su esposa y de sus padres el apóstol de Cuba José Martí determina regresar a Cuba. Desde Guatemala, Martí escribe a Manuel Mercado, el seis de julio de 1878, anunciándole su decisión de regresar a la isla y que tenía casi terminado, un libro acerca de «la historia de los primeros años de nuestra Revolución» . Con amargura, confiesa a su amigo mexicano: «/Creen que vuelvo a la patria/ Mi patria está en tanta fosa abierta, en tanta gloria acabada, en tanto honor perdido y vendido/ Ya yo no tengo patria: hasta que la conquiste».
