José Martí dedica una conmovida crónica en el periódico «Patria» por la repercusión de la muerte de Mariana Grajales, acaecida en noviembre en Jamaica: ‘‘¿…Qué epopeya y misterio habrá en esa humilde mujer -se pregunta-, qué santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella es como de la raíz del alma, con suavidad de hijo, y como de entrañable afecto?».
